UIMP 20 Seminario Sexualidad

Seminario Sexualidad: edades, discursos y vivencias (Ciclo Imaginando)

José Ignacio

Mesa 1: El sexo a lo largo de la vida

2 de septiembre - 11:30h
Ponentes: José Luis Linaza Iglesias, Eva Bolaños Gallardo, Elvira Villa Camarma y Mónica Ramos Toro

Josetxu comenzó esta mesa redonda con una continuación de su intervención al comienzo de la mañana. Retomó la idea de la la inmadurez como una peculiaridad del ser humano, que convierte su fragilidad en una ventaja adaptativa. El cuidado y la protección de la infancia son, pues, condiciones necesarias para la viabilidad biológica y la educación se convierte en una estrategia de transmisión de conocimientos. Sin embargo, existe una idealización de "la infancia" que niega la existencia de la sexualidad infantil, lo cual no hace más que dificultar su elaboración por parte de niños y niñas y les deja más indefensos que una adecuada educación en esta cuestión.

Eva nos habló de la sexualidad de mujeres jóvenes y adolescentes, recordando que la edad no es una categoría aislada y lineal, sino que se da en un contexto y en unas circunstancias determinadas: una clase social, un género, una etnicidad o una religión. Por otro lado, el tiempo emocional no es cronológico: algo que pasó hace tiempo puede  que nos afecte mucho más hoy en día que algo que ocurrió hace poco.

Sobre la adolescencia se proyectan estereotipos y a prioris, uniformando, infantilizando y asexualizando a las personas adolescentes. Cuanto se habla de sexualidad con adolescentes, se da un importante coitocentrismo, ya que
casi todas las intervenciones se centran en evitar el embarazo y el contagio del vih/sida, sin tener en cuenta que existen otro tipo de practicas y deseos sexuales. La adolescencia es una etapa de vulnerabilidad, pero también de mucha curiosidad, de transición... Los y las adolescentes tienen unos modelos respecto al amor muy sincréticos, basados esencialmente en el romanticismo y las fantasías que aprenden en las canciones y películas. Sin embargo, a mayores dosis de amor romántico, menores autocuidados en lo que al sexo se refiere, por lo que es necesario presentar otros proyectos vitales frente a la tiranía del amor romántico. En este sentido, existen factores que facilitan un desarrollo satisfactorio de la sexualidad en esta etapa: un entorno familiar dialogante y abierto, lo lúdico, un grupo de iguales cuando realmente constituye un grupo de apoyo… Eva invita a crear escenarios para el diálogo entre y con los y las adolescentes, no sólo para dar información, sino también para que ellos y ellas piensen y dialoguen juntos entre ellos.

Elvira Villa nos habló de la sexualidad adulta que, según ella, no existe, ya que lo que hay son sexualidades de adultos y de adultas. Pero, por muy radicales que seamos, todos y todas formamos parte de una cultura y no podemos escapar o enfrentar las normas e imaginarios culturales respecto a la sexualidad. Pero, ¿quién define la norma sexual? Con esta pregunta, Elvira nos recuerda que la sexualidad tiene una relación inevitable con el poder: el modelo de normalidad sexual está construido desde el hombre, desde el varón, que además es adulto, burgués y occidental. El concepto de sexualidad “sana” deviene una forma de control social y, quien se sale de ahí, pasa a formar parte de lo subalterno.

La monogamia -femenina- es la norma para la sexualidad adulta en nuestro contexto cultural. En la sexualidad adulta femenina no se permiten las transgresiones y en el caso de las mujeres adultas, la sexualidad está centrada en la reproducción. La sexualidad se domestica para las mujeres a partir de la maternidad: “podemos tener muchas relaciones sexuales hasta que somos madres, pero luego nos toca educar a los hijos y lo del sexo se acabó”.

Mónica introdujo el tema que centraría el taller de la tarde: la sexualidad de las personas mayores. Nos contó que existen dos formas de pensar la vejez: como algo patológico (enfermedad, deterioro y pérdidas) o como un momento de cambios fisiológicos naturales (físicos, mentales, sociofamiliares, afectivos y sexuales). El primero es el que prima en los imaginarios sociales, el segundo ni llega a la sociedad ni llega a las personas mayores.

En el primer modelo se piensa que las personas mayores no tienen deseos sexuales y, si se dan, son de mal gusto, y generan una sintomatología patológica. El segundo abordaje permite adaptarse a las nuevas realidades de cambio: la capacidad para sentir y disfrutar es intrínseca al ser humano y no depende de la edad, por lo que las personas mayores seguirán disfrutando del sexo si buscan alternativas a los cambios que conllevan la vejez. No hay un modelo de sexualidad al que hay que asemejarse, sino que cada persona debe encontrar su propio modelo de sexualidad en cualquier etapa de su vida.

Si quieres aportar algo sobre esta sesión, participa en el foro correspondiente.

Actualizada la última vez por José Ignacio 8 Oct 2008.

Presentación del seminario

En este enlace tienes una pequeña presentación del seminario.

Ponentes



© 2012   Creado por CONCEPTUAL.

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio